
Cómo elegir a un proveedor para tus pagos por SPEI

¿Qué es SPEI?
SPEI (Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios) es la infraestructura de pagos en tiempo real de México. Permite transferencias inmediatas entre bancos e instituciones financieras a lo largo del país.
En 2024, SPEI procesó alrededor de 5.41 mil millones de transacciones. Al cuarto trimestre del mismo año, se estimó que 73.5 millones de personas eran usuarios del sistema, según datos de Banxico.
Hoy, enviar y recibir transferencias por SPEI es el estándar. La diferencia está en cómo aprovechas esta tecnología para tu negocio.
Cuando tu proveedor de pagos por SPEI ofrece una buena integración, se convierte en una ventaja competitiva: reduce fricciones operativas y se alinea con un estándar de inmediatez y seguridad que ya no es opcional.
Cuando no, la operación empieza a romperse. La decisión detrás de esa integración es la que marca la diferencia.
Si estás evaluando opciones, o si ya tienes una y algo no termina de cerrar, este post es para ti.
Los costos ocultos de elegir mal
Muchos proveedores ofrecen soluciones que cumplen en principio, pero las limitaciones no aparecen en la demo ni en el contrato. Aparecen al integrar la API y al crecer la operación.
Algunos síntomas comunes:
- Documentación y dashboard difícil de entender y navegar
- Notificaciones de pagos (webhooks) que no llegan
- Procesos de KYC complejos
- Procesos manuales para recibir, conciliar pagos y dispersar dinero
En resumen: problemas operativos, pérdida de tiempo y freno al crecimiento.
El punto de partida
Dos proveedores pueden decir que ofrecen pagos por SPEI y aun así entregar experiencias completamente distintas. La diferencia real está en qué tan bien puedes automatizar y gestionar los flujos de dinero.
1. Acceso a SPEI: el mínimo necesario
Lo mínimo que tienes que buscar es que tu proveedor sea un participante directo del SPEI autorizado por Banco de México. Pueden haber proveedores que no son participantes directos, pero estos suelen ser poco estables.
En esos casos, tu proveedor no controla la conexión: depende de la disponibilidad, los tiempos y las decisiones de otro actor. Si ese tercero tiene una caída, una mantención o un incidente, tu operación se ve afectada de forma inmediata, y tu proveedor tiene poco margen de acción para resolver o siquiera darte visibilidad de lo que está pasando.
Por eso, el acceso directo a SPEI no es un detalle técnico: define quién tiene el control cuando algo falla.
2. La capa de software: donde se gana o se pierde escala
La diferencia entre cada proveedor está en el software que define cómo se gestionan los pagos en el día a día. Qué tan clara es la documentación, qué tan simple es la integración, si la operación funciona 24/7 o si tiene limitaciones que aparecen con el volumen.
Ahí es donde muchos proveedores se vuelven un cuello de botella cuando el negocio crece.
Cuando el software está bien diseñado, puedes:
- Operar la API y el dashboard de manera intuitiva y sin depender de ingeniería
- Conciliar transferencias, balances y saldos en tiempo real
- Ejecutar pagos masivos sin procesos manuales, sin pérdidas de información y sin fallas
- Tener toda la información centralizada y trazable
La mayoría de las soluciones cumplen con lo mínimo. Pero, la pregunta que te tienes que hacer es ¿qué tan fácil es usarlo de forma consistente y confiable cuando se trabaja en alta escala?
Los criterios que realmente importan al elegir un proveedor SPEI
Estos son los criterios que terminan marcando la diferencia entre una solución que acompaña el crecimiento y una que empieza a quedarse corta.
1. Facilidad de integración (equipo técnico)
Si integrar es difícil, automatizar flujos después va a ser peor.
Una buena integración tiene que tener documentación entendible, una API coherente con casos borde cubiertos y procesos sin fricción innecesaria.
La calidad de la documentación y de la API define qué tan rápido puedes lanzar, iterar y mantener la solución en el tiempo. No se trata solo del primer go-live, sino de todo lo que viene después. Asegúrate que este hecha para que lo puedas usar a tu medida.
Además, un proveedor debería ofrecer un sandbox para probar flujos completos antes de ir a producción, sin limitaciones.
Haz esta práctica: pídele a tu equipo técnico que revise la documentación de distintos proveedores. Ellos van a saber cuál es la mejor opción.
2. Fácil uso de gestión diaria (equipo no técnico)
Automatizar pagos también es un problema de quién y cómo opera el sistema todos los días.
Si usar la plataforma es incómodo, la gestión se vuelve manual. Y lo manual no escala.
Un buen proveedor debería permitir que equipos de tesorería o back-office puedan:
- Crear CLABEs únicas y entender a qué cliente corresponde cada una
- Poder hacer reportería y revisar balances históricos
- Descargar documentos personalizables a tus necesidades
- Investigar errores y estados desde el dashboard
- Poder simular transacciones y probar integraciones antes de pasar a producción

3. Todo automatizado por API
Más allá de la interfaz, hay otra pregunta clave: ¿qué tan automática es la operación cuando nadie está mirando?
En pagos, el mayor dolor no está en mover dinero, sino en conciliarlo rápido y bien.
Algunas soluciones quedan a medio camino. Ejecutan flujos automáticos, pero la información llega tarde. O muestran movimientos, pero la conciliación no es automática. Y en pagos, la velocidad importa: no deberías esperar minutos para saber qué pasó con el dinero.
Por eso importa que el proveedor sea API-first, y que todo funcione en tiempo real:
- Pay-ins conciliados automáticamente
- Estados actualizados al instante
- La misma información en API y dashboard
Cuando este punto está bien resuelto, los pagos fluyen solos, la operación deja de ser un problema y ahorras tiempo.
4. Escalar sin perder estabilidad
Un sistema de pagos no se prueba cuando todo está tranquilo, sino cuando el volumen crece. Muchos proveedores funcionan bien al principio, pero al escalar… fallan.
Cuando entran más pagos, aparecen los problemas: lentitud, caídas parciales, procesos manuales de emergencia y equipos apagando incendios.
Un proveedor debería estar preparado para operar de forma estable con:
- Alto volumen de pagos
- Uso continuo, todos los días
- Peaks inesperados (cierres de mes, campañas, eventos, contingencias)
La estabilidad no debería depender de mantenciones frecuentes ni de apagar el sistema para que vuelva a funcionar. El uptime importa.
De partida, tu proveedor debería disponibilizar los estados de servicio en tiempo real. Pídele su instatus:
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La pregunta es ¿cómo saber si este proveedor va a aguantar cuando crezca mi operación?
Algunas señales concretas para validar:
- Historial de caídas y tiempos de recuperación
- Frecuencia y duración de mantenciones
- SLA y uptime comprometido
Algo que no puede pasar es pedir el historial de mantenciones a tu proveedor, y que no los tenga. Cuando pasa esto, el impacto es inmediato: retrasos en pagos, pérdida de confianza y una operación que deja de escalar.
5. Tener trazabilidad y visibilidad
Manejar plata es delicado.
Cuando algo sale mal, necesitas poder responder rápido y con certeza: qué pago fue, cuándo se inició, qué pasó en el camino y dónde falló.
Operando y hablando con empresas que trabajan con proveedores más antiguos, vimos situaciones como estas muy seguido:
- Un pago falla y nunca te enteras
- Recibes una notificación de payout, pero la dispersión nunca ocurre
- Estados inconsistentes entre sistemas
- Webhooks fallidos imposibles de reintentar
Los webhooks pueden no llegar, llegar tarde o llegar incompletos. Y cuando eso pasa te quedas a ciegas. Un buen proveedor tiene que ofrecer visibilidad end-to-end, para equipos técnicos y operativos, que te permita entender qué pasó con cada pago incluso cuando los webhooks fallan.
Al evaluar este punto, fíjate si el proveedor te entrega:
Un sistema de webhooks robusto
- Reintentos automáticos (no 1 o 2, sino múltiples intentos)
- Visibilidad de cada intento: cuándo se envió, si falló y por qué
- Poder ver esto desde el dashboard (no por mail con soporte)
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Visibilidad end-to-end del pago
- Seguir cada pago durante todo su ciclo de vida
- Ver estados claros y consistentes
- Entender por qué falló, se rechazó o quedó pendiente
- Acceder a eventos, logs y motivos de error sin depender del soporte

Cuando este punto está bien resuelto, los problemas se detectan rápido, se entienden mejor y la operación se vuelve mucho más confiable.
6. Disponibilidad 24/7
El dinero no se mueve solo en horario laboral.
Algunos proveedores limitan funcionalidades o cobran extra fuera de horario o en rechazos/devoluciones. Eso rompe flujos justo cuando más continuidad necesitas.
Los casos borde son parte de cualquier operación. No deberías tener que pagar extra por gestionarlos de una forma que te acomode a ti.
Automatizar pagos implica que el sistema se comporte igual cualquier día y a cualquier hora.
El estándar
Automatizar pagos por SPEI debería sentirse como un software moderno:
- Fácil de entender, integrar y gestionar
- Pensado para pagos a escala
- Con visibilidad completa
- Disponible 24/7
Ese es el estándar que buscamos construir en Fintoc.
Si quieres ver cómo se ve una solución diseñada con estos criterios, puedes conocer Transfers de Fintoc.
















